Dolor Crónico | Patricia Valiente Bermejo

Dolor Crónico

El dolor crónico es un problema de salud que afecta a millones de personas en el mundo. Las limitaciones que produce en el desempeño de las actividades cotidianas, los conflictos personales que se desencadenan y los estados emocionales intensos y desagradables que provoca hacen que desde nuestra profesión tomemos conciencia de la necesidad de apoyo e intervención en personas con dolor crónico.

Hoy en día está aceptado en la comunidad científica, la conceptualización del dolor crónico como una experiencia multidimensional, en la que influyen intervienen variables biológicas, psicológicas y sociales (IASP, 1979), con una duración mayor a tres meses. Se puede presentar de diferentes maneras: en enfermedades crónicas como la fibromialgia, degenerativas como la artrosis, en problemas reumáticos, musculares, de espalda o neuropáticos, etc. El tratamiento que reciben los pacientes con dolor crónico suele ser organicista, teniendo en cuenta exclusivamente las variables biológicas, corporales, sin atender las distintas variables psicológicas implicadas en el proceso de dolor.

En el área de dolor crónico se ofrece un servicio de intervención psicológica para todas las personas con dolor que quieran mejorar su calidad de vida.

Modalidades de intervención:

Además contamos con la utilización de la técnica de EMDR (acrónimo en inglés de Eye Movement Desensitization and Reprocessing) cómo método útil, eficaz y rápido de reducción de la sintomatología dolorosa. EMDR trabaja directamente con las experiencias traumáticas no resueltas, de las cuales uno de los síntomas puede ser el dolor. También las propias vivencias de dolor pueden volverse traumáticas. EMDR es un modo de estimular el sistema nervioso para ayudar a cambiar la respuesta al dolor. Dicha técnica siempre se emplea integrada en un programa de psicoterapia global con la correcta evaluación de todas las variables implicadas. EMDR supone un modelo complejo de intervención en psicoterapia, e integra elementos y componentes procedentes de distintos enfoques. Sin embargo, lo más llamativo de EMDR es la utilización de la estimulación hemisférica bilateral, ya sea mediante movimientos oculares o con sonidos o toques (tapping), con los que se estimula un hemisferio cerebral por vez.

En Octubre de 2010 EMDR fue reconocido como una Psicoterapia basada en la evidencia. Recibió el más alto sello de aprobación dado por el National Registry of Evidence-based Programs and Practices (NREPP).

 

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